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Cómo funciona un geófono para detectar fugas de agua (y cuándo no sirve)

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Cómo funciona un geófono para detectar fugas de agua (y cuándo no sirve)
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Un geófono es un micrófono de contacto muy sensible, con amplificador y filtros, que se apoya en el suelo o sobre la propia instalación para escuchar el ruido que hace el agua al escaparse de una tubería a presión. El técnico recorre el trazado de la tubería escuchando en varios puntos y compara la intensidad del sonido: el punto donde el ruido es más fuerte y más nítido es el que está más cerca de la fuga. No «ve» la tubería ni la fuga; interpreta un sonido. Por eso funciona muy bien en unas instalaciones y mal o nada en otras, y conviene saber cuáles son antes de esperar milagros de él.

Qué ruido escucha exactamente

Cuando el agua sale a presión por una grieta o un poro genera tres tipos de ruido:

  • El chorro al salir por el orificio y chocar con el terreno o el material que rodea la tubería. Es el más característico, un siseo continuo.
  • La vibración de la propia tubería, que se transmite a lo largo de ella en las dos direcciones. En tuberías metálicas viaja decenas de metros; en plástico se amortigua mucho antes.
  • El agua circulando por el terreno o por huecos, que a veces suena a burbujeo o a goteo.

Ese ruido llega a la superficie atravesando tierra, hormigón, solado o pared, y es lo que capta el sensor. El geófono profesional permite filtrar por frecuencias para separar el sonido de la fuga del tráfico, de una bomba, de la nevera o del viento.

Las dos formas de escuchar

Escucha directa, en puntos de contacto

Antes de barrer el suelo, se escucha apoyando una varilla o sensor de contacto en los puntos accesibles de la instalación: llaves de paso, contadores, grifos, hidrantes, codos visibles. El sonido de la fuga se transmite por la tubería hasta esos puntos, lo que permite saber en qué tramo buscar antes de dar un solo paso por el suelo. Es la fase de prelocalización.

Escucha de superficie, sobre el trazado

Después se coloca el micrófono de suelo sobre el pavimento siguiendo el trazado de la tubería, escuchando cada pocos pasos. En vez de buscar un «sí/no», se busca el máximo: dónde el ruido es más intenso. Se marca ese punto y, si hace falta, se confirma con otra técnica antes de abrir.

Qué condiciones necesita para funcionar

El geófono es tan bueno como el ruido que la fuga produce y como el camino que ese ruido tenga hasta el sensor. Estos son los factores que lo determinan:

FactorFavorece al geófonoLo dificulta
Presión en la tuberíaInstalaciones a presión (red de agua fría o caliente, calefacción, acometidas). Más presión, más ruido.Tuberías sin presión: desagües, bajantes, circuitos de piscina con la bomba parada. Sin presión no hay chorro y no hay nada que oír.
Material de la tuberíaMetal (hierro, acero, cobre): transmite el sonido lejos y en frecuencias que el oído distingue bien.Plástico (PVC, polietileno, multicapa): amortigua la vibración. La fuga suena más grave y más floja, y hay que escuchar más cerca y en más puntos.
Pavimento y terrenoHormigón, asfalto, baldosa: superficies duras y continuas que transmiten.Tierra suelta, arena, grava, césped: absorben el sonido. Las tuberías profundas también lo atenúan.
Ruido ambienteEntornos silenciosos, trabajar en horas de poco tráfico o de noche.Calles con tráfico, bombas en marcha, obras, viento fuerte en exteriores.
Tamaño de la fugaPérdidas pequeñas a alta presión: un poro con agua saliendo a presión silba con claridad.Paradójicamente, una rotura grande con la tubería medio vacía o con poca presión puede sonar menos que una fuga pequeña.

De ahí dos consecuencias prácticas: el geófono se usa normalmente con la instalación cargada y a presión, cerrando los consumos para que el único ruido de agua sea el de la fuga, y en tuberías de plástico se combina a menudo con otra técnica.

Geófono en piscinas: sí, pero solo en las tuberías

Es la duda más frecuente que llega a este artículo. Las piscinas tienen dos partes muy distintas para un geófono:

  • El vaso (revestimiento, juntas, focos, bocas de skimmer y boquillas). Aquí el agua no está a presión dentro de una tubería: se filtra por una grieta hacia el terreno. El geófono de superficie no sirve. Se inspecciona bajo el agua, con trazadores de color y cámara, por un buzo cuando el trabajo lo requiere, con la piscina llena.
  • Las tuberías del circuito (skimmers, impulsión, barredera, sumidero). Con la bomba parada no tienen presión, así que hay que crearla: se aísla cada circuito, se tapona y se presuriza con agua o aire para comprobar su estanqueidad. El circuito que no mantiene la presión es el que pierde, y ya presurizado sí se puede recorrer con el geófono para acotar el punto en la tubería enterrada.

Por eso una búsqueda de fugas en piscina empieza con las pruebas de presión por circuito y no con el geófono. Si antes de llamar has hecho la prueba del cubo con la bomba encendida y apagada, ya tendrás una pista de si la pérdida está en el circuito o en el vaso.

Cuándo se combina con otras técnicas

  • Gas trazador: cuando la fuga no suena (plástico, poca presión, mucha profundidad, terreno blando) se vacía la tubería y se llena con un gas trazador inerte y no tóxico; el gas sale por la rotura, sube a la superficie y un detector lo localiza. Es el complemento natural del geófono en las fugas silenciosas. Un ejemplo: en una casa de la provincia de Alicante el geófono nos dijo en el primer barrido que la fuga estaba fuera, en el jardín, pero no daba un punto claro. Vaciamos la instalación, la llenamos de gas trazador y el detector marcó la salida junto a un lateral de la casa. Tras la reparación, el contador se quedó quieto.
  • Prueba de presión y sectorización: antes de escuchar, confirma que hay fuga y en qué tramo o circuito, para no barrer toda la instalación.
  • Termografía: en circuitos de agua caliente o suelo radiante ayuda a seguir el trazado de la tubería y a ver zonas con una temperatura anómala, lo que orienta dónde escuchar. No sustituye al geófono: muestra temperaturas, no fugas.
  • Correlador acústico (técnica del sector para redes largas; no forma parte de nuestro procedimiento habitual): en tramos largos de red (acometidas, distribución en comunidades o urbanizaciones) dos sensores en los extremos miden el retardo con que llega el ruido a cada uno y calculan a qué distancia está la fuga.

Qué precisión se puede esperar

No hay una cifra universal. La precisión depende de la instalación (material y profundidad de la tubería), de la presión, del suelo o pavimento que haya encima y del ruido ambiente. En buenas condiciones (tubería metálica a presión, pavimento duro, silencio) el geófono acota el punto lo suficiente para abrir una sola cata en el sitio correcto. En condiciones malas acota un tramo y hace falta confirmar con gas trazador o con una segunda escucha a otra hora. Prometer una precisión exacta al milímetro en cualquier caso no es serio, y por eso se acota el punto con distintos equipos según el tipo de tubería y de suelo.

Lo que un geófono no hace

  • No detecta fugas en tuberías sin presión (desagües, bajantes, circuitos de piscina parados) sin presurizarlas antes.
  • No distingue por sí solo una fuga de agua de otro ruido parecido: hace falta criterio y, muchas veces, repetir la escucha con los consumos cerrados.
  • No atraviesa bien el ruido de fondo: una escucha en plena calle a mediodía puede no dar nada y la misma escucha de noche sí.
  • No confirma el material ni la profundidad de la tubería; esa información se obtiene con un localizador de tuberías o con los planos.

Si sospechas una fuga en una instalación a presión y quieres que la escuchemos, en detección de fugas con geófono explicamos cómo trabajamos. Para entender cuándo se elige el geófono y cuándo otra técnica, tienes la comparativa de técnicas de detección sin obras.

Preguntas Frecuentes

Solo en las tuberías del circuito (skimmers, impulsión, barredera, sumidero) y después de presurizarlas, porque con la bomba parada no tienen presión y no suenan. Las fugas del vaso (juntas, focos, revestimiento) no se escuchan con un geófono de superficie: se inspeccionan bajo el agua con trazadores y cámara, con la piscina llena.
Funciona, pero peor que en metal: el plástico amortigua la vibración y la fuga suena más grave y más floja. Hay que escuchar más cerca, en más puntos y con la instalación bien presurizada, y es habitual confirmar con gas trazador.
No, porque esas tuberías no están a presión y el agua no produce el chorro que el geófono escucha. Para desagües y bajantes se usan cámara de inspección, pruebas de estanqueidad o trazadores.
No hay una cifra universal: depende del material y la profundidad de la tubería, de la presión, del suelo o pavimento y del ruido ambiente. Con tubería metálica a presión, pavimento duro y silencio acota el punto lo suficiente para abrir una sola cata; en plástico, terreno blando o con ruido acota un tramo que se confirma con otra técnica antes de abrir.
Para que el único ruido de agua en la instalación sea el de la fuga. Cualquier consumo, una cisterna llenándose o una bomba en marcha generan ruidos que se confunden con ella.
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