Lo primero es cerrar la llave de paso general de la vivienda. Da igual que sea un goteo o un chorro: mientras la instalación tenga presión, el agua sigue saliendo. Después, aparta el agua de enchufes y aparatos, y antes de limpiar nada haz fotos. El resto de pasos, en el orden en que conviene darlos, están a continuación.
1. Cierra la llave de paso
En un piso suele estar bajo el fregadero, en el baño detrás de un registro, o junto a la entrada; en edificios con batería de contadores hay además una llave en el cuarto de contadores del portal. En una casa unifamiliar está casi siempre en una arqueta en la acera o junto a la fachada, y a veces hace falta una llave de cuadradillo para abrirla. Si la llave está dura por la cal, no la fuerces con una herramienta larga: puede partirse. Gírala con la mano hasta donde llegue.
Si no la encuentras, cierra la llave del contador. Y si el agua viene del techo, la fuga no está en tu instalación: la llave que hay que cerrar es la del vecino de arriba o la de la comunidad (ver el paso 5).
2. Decide si cortar la luz
Corta la electricidad desde el cuadro si el agua ha llegado a enchufes, regletas, electrodomésticos, al propio cuadro o a focos empotrados en un techo que gotea, o si ha saltado el diferencial. Si la fuga es pequeña y localizada y no hay instalación eléctrica cerca, no hace falta. Nunca toques el cuadro con las manos mojadas o descalzo sobre suelo húmedo.
3. Contén el agua
- Coloca cubos bajo los goteos: aunque hayas cerrado la llave, la tubería sigue vaciándose un rato.
- Retira alfombras y objetos del suelo mojado; el parqué y los laminados se hinchan en horas.
- Si el techo acumula agua (una bolsa en la escayola o una placa que se comba), no te pongas debajo ni intentes vaciarla tú: corta la luz de esa zona si hay puntos de luz o cableado cerca, aparta lo que haya debajo y pide que intervenga un profesional.
- No uses un aspirador doméstico para recoger agua. No pongas la calefacción de suelo radiante «para secar»: si la fuga está en el propio circuito la empeoras.
4. Haz fotos y un vídeo antes de limpiar
Fotografía el punto de salida si se ve, cada zona dañada, el nivel que ha alcanzado el agua y el contador. Graba un vídeo corto recorriendo las estancias. La fecha queda registrada en los archivos del móvil y te servirá como documentación si das parte al seguro. Limpia solo después.
5. Avisa a quien corresponda
- Si el agua viene de arriba, avisa al vecino: muchas fugas empotradas no dan ningún síntoma en el piso donde se producen, solo en el de abajo. Si no está, llama al administrador o al presidente. Y no des por hecho de quién es: en una comunidad de propietarios de la Región de Murcia la humedad del piso de abajo apuntaba al de arriba, y la fuga estaba bajo su pasillo, pero en la tubería que da agua a la vivienda de al lado.
- Si la fuga sale de tu casa y afecta a otra vivienda, avisa al afectado y da parte a tu seguro.
- Si parece estar en un elemento común (bajante, montante, tubería general antes de tu llave), comunícalo cuanto antes al administrador de la comunidad de propietarios.
6. Da parte al seguro
Hazlo cuanto antes, mejor el mismo día, por teléfono o por la app de la aseguradora, con el número de póliza, una descripción breve y las fotos. Lo que cubre depende de tu póliza: revisa si incluye los daños por agua y la búsqueda y localización de la fuga, y con qué límites.
7. Comprueba si la pérdida continúa
Con la emergencia contenida, toca saber si la fuga es un hecho puntual (una junta reventada que ya se ve) o una pérdida oculta que sigue. La comprobación más sencilla es el contador:
- Cierra todos los grifos y asegúrate de que ninguna cisterna, lavadora, caldera o riego está tomando agua.
- Abre la llave de paso general y mira el contador. La ruedecilla pequeña o la última cifra no deberían moverse.
- Si se mueve con todo cerrado, hay una pérdida en tu instalación. Anota la lectura, espera una hora sin consumir y vuelve a anotar: la diferencia es lo que pierdes por hora.
Dos pistas más que ayudan a acotar: si tienes llaves separadas de agua fría y caliente, cierra una y mira si el contador se para; y si la casa tiene calefacción o suelo radiante, un manómetro de la caldera que baja y obliga a rellenar el circuito indica una fuga en la calefacción, no en el agua sanitaria.
8. Localiza antes de reparar
El error más caro es picar donde aparece la mancha. El agua viaja por el interior de forjados y paredes y aflora lejos del punto de salida, de modo que abrir «donde se ve» acaba muchas veces en dos o tres catas sin encontrar nada. Las fugas ocultas se localizan desde fuera con pruebas de presión por tramos y equipos de escucha, gas trazador o cámara según la tubería, y solo después se abre en el punto indicado. Explicamos cuándo se usa cada técnica en la comparativa de técnicas de detección sin obras.
Qué información acelera el diagnóstico
Cuando llames a una empresa de detección, tener esto a mano permite ir con el equipo adecuado y empezar por el tramo correcto:
- Si el contador se mueve con todo cerrado y cuánto marca por hora.
- Dónde y desde cuándo aparece la humedad, y si crece o se mantiene.
- Si la mancha está caliente o fría al tacto (orienta hacia agua caliente, fría o calefacción).
- Si la caldera pierde presión.
- Tipo de vivienda, antigüedad y material de las tuberías si lo sabes (cobre, hierro, multicapa, polietileno).
- Planos o fotos de la reforma, si existen.
- En piscinas: tipo de vaso y cuántos milímetros baja al día, mejor si has hecho la prueba del cubo.
Errores que agravan el problema
- Limpiar antes de fotografiar.
- Esperar días para dar parte al seguro.
- Picar paredes o suelos buscando la fuga a ojo.
- Tapar la humedad con pintura antes de que la zona haya secado del todo: el moho vuelve.
- Dar la fuga por resuelta sin volver a mirar el contador. En una casa de la provincia de Alicante reparamos una fuga real en el riego y, aun así, el contador seguía marcando un consumo que no cuadraba con ella, y la recomendación fue revisar el propio contador.
Cuándo es urgente de verdad
Es urgente si el agua sale sin control y no consigues cortarla, si ha llegado a la instalación eléctrica, si afecta a otra vivienda o si el techo acumula agua. En esos casos, corta, avisa al seguro y a la comunidad, y pide la detección cuanto antes. Si has conseguido cerrar la llave y el goteo ha parado, ya no es una emergencia: tienes tiempo para documentar bien y para que la fuga se localice antes de abrir nada. Para una pérdida oculta en una instalación a presión, puedes contarnos el caso en detección de fugas de agua.